viernes, 9 de diciembre de 2011

HISTORIA DEL LIBRO

ANTENCEDENTES DEL LIBRO IMPRESO
Fuente:
http://castronauta.iespana.es/historia.htm

        En la prehistoria al hombre le bastaba con cubrirse, comer y defenderse. Podemos decir que la palabra era suficiente para poder comunicarse con sus semejantes y poder transmitir todos los hechos internos, es decir, pensamientos, sentimientos y voliciones. Por lo tanto podemos decir que los hombres se comunicaban por medio de la narración oral, transmitida de generación en generación. Sin embargo esto está sometido a muchos errores e inexactitudes y provoca que los hombres no se entiendan plenamente y les impide comunicarse a grandes distancias de espacio y tiempo. La palabra le va posibilitar al hombre su convivencia, su cooperación y su supervivencia que le va a permitir crear y progresar. A medida que utilizar signos más persistentes y duraderos que le permitan conservar ideas. Entre estos sistemas más duraderos va a utilizar los signos mnemotécnicos. Entre ellos podemos citar las pinturas rupestres, los quipos, los monumentos funerarios…
¨            Quipos: Conjuntos de cuerdas multicolores con diversos nudos que tienen significados muy diversos
¨            Nampum: Collares y cinturones de fibras vegetales y piel en los cuales se insertan conchas u otros objetos de diferente color y que sirven para formar contratos como moneda.
¨            Palos mensajeros: Utilizados por los aborígenes australianos.
¨            Tarjas: Cañas o palos en los cuales se hacían unas muescas, partidas longitudinalmente y con una parte se quedaba el deudor y con otra el arrendador. Las muescas permitían encajar el palo.


EVOLUCIÓN DE LA ESCRITURA
        Todos estos signos son los antecedentes de un sistema de signos trazados de una forma más perceptible y estable, que se va a conocer con el nombre de escritura y que va ser considerada como la auténtica memoria de la antigüedad. La escritura es la consecuencia lógica de la palabra y va a permitir una comunicación visible y permanente. El paso de la barbarie a la civilización va a precisar de la escritura para poder dejar constancia tanto de la gestión de sociedad organizada como de la creatividad intelectual del hombre.
        Un punto de partida para poder significar un objeto es presentarlo dibujado en aquella persona a la que quiere comunicarse. Por medio de las pictografías solamente se pueden representar objetos, cosas concretas, por lo tanto el siguiente paso es la manifestación de las ideas a través de ideogramas. La representación gráfica de objetos concretos e ideas da lugar a la primera manifestación propiamente dicha de la escritura denominada escritura  ideográfica. Precisa de una cantidad ingente de signos y es una escritura muy baga con lo cual a pesar de su divulgación es abandonada. Dentro de estas escrituras podemos destacar la escritura cuneiforme. Su forma es de cuña producida por un estilete de punta triangular con el que se escribía en arcilla húmeda.
        Otra escritura ideográfica es la jeroglífica que en un primer momento utilizó figuras aisladas, después caminando y finalmente simplificadas dando lugar a la escritura hierática o sacerdotal y a la demótica o popular. Estas escrituras desconocían por completo el significado del elemento fonético pero el progreso humano va a reclamar muy pronto el tránsito de la escritura de las ideas a la de los sonidos o voces creando por tanto la escritura fonética o de las palabras. El hombre al analizar el sistema de formación o de la articulación observa que las palabras se componían de sílabas y entonces adopta un símbolo para cada sílaba dando lugar a la escritura simbólica. Más tarde al observar que las sílabas se pueden descomponer en letras, es decir en consonantes y vocales inventa un símbolo para cada una de ellas dando lugar a la escritura literal o alfabética. Los fenicios van a ser los primeros que divulguen a otros pueblos el primer alfabeto fonográfico que fue creado por los egipcios. Del alfabeto fenicio, ideado por Cadmo, se van a derivar otros alfabetos como por ejemplo el hebreo, el arameo y el griego primitivo que van a dar lugar al alfabeto latino y ulfilano.
        El alfabeto latino se compone en un principio de 22 signos escritos de derecha a izquierda y era lo primero que introducían los romanos al conquistar para poder entenderse y establecer relaciones comerciales. Después el idioma, mediante el que introducían sus costumbres. Esto les permitía dominar a los pueblos que conquistaban. En el alfabeto latino nos vamos a encontrar con 4 tipos de letra: la cuadrada o capital, la uncial, semiuncial y minúscula o cursiva.
>     ESCRITURA CAPITAL: Fue la primera utilizada por los romanos, con letras mayúsculas. La utilizaban para los frontispicios de los monumentos y los títulos de los manuscritos y códices cuyos textos se escribían con minúscula. Esta letra presentaba una dificultad, puesto que las palabras iban unidas y su lectura era bastante dificultosa. Les llevaba bastante tiempo el ejecutarla ya que debía ser previamente diseñada. Tuvo su apogeo por durante los siglos IV - V d.C. que es la época en la que comienza su decadencia. A partir del V se comienza a sustituir por la uncial, puesto que era una letra que ocupaba menos espacio.
>     UNCIAL: Es redondeada principalmente. Su medida aproximada era de 25 mm, que poco a poco se va perdiendo para dar lugar a la letra semiuncial con una medida más pequeña. Su ventaja es su rápida transcripción, va  a ser muy utilizada por el cristianismo para la transmisión y difusión de los textos sagrados. Su nombre deriva  de una medida romana, la uncía. En la semiuncial va a influir la minúscula romana.
>     MINÚSCULA: Tiene dos variedades, letra sentada y cursiva. Ofrece sus elementos alfabéticos de una forma aislada. Mientras en la cursiva los trazos finales permiten una cierta unión con el trazo siguiente. Cursiva deriva de “cursus” (carrera), denominada así porque esta letra tiene una cierta inclinación que va a permitir una mayor rapidez en la escritura. Con la invasión de los pueblos bárbaros esta minúscula se va a confundir con las otras escrituras lo que va a dar lugar a las escrituras nacionales de las que hay cuatro importantes: Merovingia, Longobarda, Insular y la visigótica para la transcripción de los textos arrianos.
El alfabeto ulfilano fue creado en el siglo IV por el arzobispo Ulfilos con 25 signos de los cuales 18 eran de origen griego y el resto romanos.
Este alfabeto va a dar lugar al gótico antiguo que posteriormente se va a modificar y va a alcanzar un uso muy generalizado hasta el siglo XV. Estas letras nacionales se empiezan a confundir y con posterioridad  se va a producir la reunificación de letras en la época de Carlo Magno con un estilo único denominado letra Carolingia. Es una mezcla de la antigua cursiva romana y de la semiuncial, aunque también adopta rasgos de la Merovingia. La minúscula Carolingia va a empezar a separar las palabras lo que, junto a la facilidad de su trazado, hace que tenga una gran difusión por toda Europa occidental. Inicialmente esta escritura era redondeada, pero más tarde por ahorro de espacio y material se va haciendo más compacta y ángulosa con lo que va a aparecer la letra gótica. La Carolingia tiene una importancia capital no sólo por su larga permanencia sino porque va a ser el origen de la escritura no humanística de la cual van a dar lugar los tipos y caracteres de imprenta. En el libro impreso se habla de caracteres, tipos y no de letras.
        La escritura gótica se inspira en la nórdica y en la arquitectura gótica u ojival. Va a tener especial arraigo en Alemania donde será considerada escritura nacional. Dentro de la escritura gótica nos vamos a encontrar con diversos tipos: textur (enrejado), fraktur (alargada y redondeada), etc. Estas letras góticas van a ser fundidas en tipos móviles y van a ser utilizadas por Guttemberg y los prototipógrafos. La letra gótica comienza en el XII y dura hasta el XVI. Es el puente entre los copistas y la imprenta. Poco a poco esta escritura comienza a decaer y solamente se utiliza para registros religiosos utilizándose a partir del XVI el carácter romano (romanístico).
        La escritura humanística es la base de los caracteres de imprenta. Poco tiempo después empiezan a utilizarse los caracteres tipográficos en la imprenta.
        Sweiheim y Powortz  serán los que van a fundir los primeros tipos humanísticos con influencia gótica. Están inspirados en el Carolingio para las minúsculas y en los romanos para las mayúsculas. En este periodo se va fomentar el estudio de las escrituras y esto va dar lugar a una gran proliferación de alfabetos de distintos estilos. A partir de este momento la historia de la escritura se va a confundir con la historia de los caracteres de imprenta ya que adoptó los alfabetos que le parecían más adecuados para establecer su cometido. Así pues la escritura humanística primitiva que era obra de calígrafos va presentar un interés extraordinario durante el Renacimiento por el estudio de las mayúsculas latinas lapidarias. Por este motivo hubo muchos estudios, artistas y románticos que realizan esquemas para la realización de estos alfabetos.
SOPORTES
        Para dar capacidad al mensaje gráfico se han utilizado diversos materiales o soportes que han ido evolucionando al mismo tiempo. En los tiempos humanísticos se acudía a lo que la naturaleza aportaba. Estos materiales podían ser de naturaleza inorgánica como la piedra, la arcilla, el barro, el plomo, el bronce… También podían ser orgánicos como de animales (pieles, cuero, pergamino, vitela…) o vegetal (madera, papiro, palmera, bambú, papel, amatlé). Sobre estos materiales se va a escribir con dos técnicas diferentes: Escrituras incisas o escisas.
        Las incisas están relacionadas con materiales de naturaleza dura, inorgánicos. Las escisas por el contrario con soportes blandos, orgánicos. Dentro de estos materiales podemos citar las ostracas, que eran conchas de costras en las cuales los ciudadanos atenienses escribían el nombre de un hombre de estado una vez al año para expulsarle de la ciudad, al ostracismo. Tablillas de execración realizadas en plano encontradas en diversas partes del mundo antiguo pero fundamentalmente utilizadas por los romanos. Generalmente escritas en cursiva y grabadas de una forma muy superficial. En madera nos vamos a encontrar con las tablillas enceradas con forma de rectángulo en las que se ahondaba otro más pequeño de modo que esta pequeña altura evitara su degradación. Fueron muy utilizadas en Grecia y Roma en las escuelas, en los tribunales y en el comercio, puesto que se utilizaban como borradores y permitían tomar notas. Estaban unidas por su margen izquierdo con tiras de piel. Individualmente recibían el nombre de cera. Los más pequeños recibían el nombre de codicillus o pulgiares y servían fundamentalmente para la correspondencia. Cuando se escribían documentos importantes se solían atar con una cuerda de lino denominada “triplex linum”, lacradas con la firma del otorgante y del testigo. Otro material utilizado eran los dípticos de marfil, regalados por los cónsules y magistrados cuando eran nombrados en su cargo al emperador y a sus amigos. Estaban lujosamente ornamentados en el exterior con bajorrelieves. En el interior estaban preparados para recibir la escritura. Algunos de estos dípticos se han conservado como tapas de encuadernación, para hacer encuadernaciones de libros posteriores. La forma de estas tablillas va a tener mucha importancia ya que va a inspirar un nuevo formato de libro: “codex o códice que va a sustituir al formato que había hasta ese momento, el rollo o volumen.
También se utilizaron las tablillas uniformes que se originan en Mesopotamia. La naturaleza de esa región obliga a utilizar este material de arcilla puesto que era el único que tenían a mano. Esta cultura estuvo durante muchísimo tiempo sepultada pero con el resurgimiento de la arqueología salen a la luz y se donan a los museos. Las tablillas tenían forma abombada con forma lisa convexa. Se solía escribir en columnas con forma apilada, con pocos espacios en blanco y entrelineas. No suelen llevar el nombre de autor y cuando aparece lo hace en la parte de atrás. Se escribían con la arcilla húmeda, haciendo escisiones. Eran secadas al sol o cocidas en hornos las más importantes. Eran muy atacadas por insectos y por este motivo se conservaban en una caja de madera.

PAPIRO. Utilizado por los egipcios en muchas ocasiones en su vida cotidiana pero fue fundamentalmente utilizado como soporte de escritura. Es una planta de una gran altura (3m.) y muy estrecha con forma concéntrica. De la médula del tronco extraían unas láminas muy finas y delgadas pero de la mayor anchura posible que se solían colocar de forma vertical. Sobre esta forma vertical colocaban una tira horizontal para darle más cuerpo y facilitaban así la conservación. Estas tiras posteriormente se metían en agua en la cual se había disuelto goma arábiga y se prensaba a golpe de mazo. Si esta unión no estaba bien hecha se solían unir con lodo para secarlo al sol y una vez secos darles una capa de almidón. Se escribía con pluma de ave y se solía utilizar tintas de naturaleza vegetal, animal o mineral. La tinta más utilizada era el negro humo obtenido el carbón y mezclado con goma arábiga. Pero se van a utilizar más colores como el rojo obtenido del minio u óxido de plomo, de donde deriva el nombre de miniaturistas. Se escribía en forma de columnas cuidadosamente alineadas que iban formando las páginas del volumen o del libro. Su lectura era bastante dificultosa, puesto que el lector sujetaba el volumen con la mano derecha y para leerlo tenía que desenrollarlo con la mano izquierda al mismo tiempo que lo iba enrollando, por lo tanto, esta forma cilíndrica va a entorpecer todo tipo de consulta anterior  puesto que había que desenrollarlo de nuevo. Su lectura se hacía de pies o inclinado. Solía tener una medida bastante considerable puesto que las capas verticales y horizontales se unían a otras formando rollos de más de 20 metros de largo que eran como se solían vender. Era un material muy frágil y quebradizo, así, para conservarlo solían introducirlo en baños de aceite de cedro. Su producción era escasa.
        En esta época ya aparece la ilustración en los en los libros, aunque siempre en el frontispicio. Estas ilustraciones estaban ligadas a libros religiosos y científicos de la época.

PERGAMINO: Sustituye rápidamente al papiro demostrando mejores cualidades como soporte de la escritura. Las pieles desde muy antiguo fueron utilizadas como soporte, pero va a ser en Pérgamo (pergamino) donde se empieza a tratar de una forma especial para hacerla apta para la escritura. Pérgamo es una ciudad de Asia menor que rivalizaba con Alejandría por poseer la mejor biblioteca de la Antigüedad. Estas rivalidades obligaron a Pergamo a establecer toda serie de trabas y prohibir la exportación de papiros, incluso se dice que llegaron a raptar al bibliotecario. Esto posiblemente sea leyenda y que sea la escasez del material la que no fuera suficiente para ambas bibliotecas. La escasez del papiro obliga a buscar un soporte diferente, pieles de animales convenientemente curtidas a las que se les da la denominación de “pergamenum”. Para la fabricación del pergamino se utilizaban pieles de cordero, de cabra o de ternera. Las cuales se maceraban en agua de cal o cal para desprender la grasa, los restos de pelo y la carne. En una segunda operación se eliminaba completamente el pelo raspando la superficie con un elemento cortante. A continuación se estiraba la piel en unos bastidores y se dejaba secar. Una vez seca se completaba el proceso ligando o puliendo ambas partes de la piel para homogeneizar su grosor y para darle al anverso y al inverso el mismo grosor. Este proceso se ha realizado desde la aparición del pergamino hasta la actualidad.
En el pergamino se pueden distinguir sus dos caras; su capa externa que también recibe el nombre de flor de piel o capa hielina y la interna. La interna es más compacta de color amarillento y de tacto granoso. Era la que se prefería para la escritura. La capa interna es más blanquecina y más carnosa, puesto que es la que se encuentra unida a las zonas más grasientas del animal vivo.
El pergamino se dividía en dos clases; pergamino y vitela. La vitela se elaboraba con pieles de animales no natos o de pocas semanas. Era una piel mucho más fina, blanca, flexible, blanca y transparente. No se podía distinguir la capa hielina de la carnosa. Puesto que esta estaba poco desarrollada.
Una vez obtenida la materia escriptoria era necesario plegar las hojas para formar los cuadernos y trazar sobre cada página un plano previo que delimitase la caja de escritura y los renglones, puesto que los libros se escribían antes de encuadernarse. Los tamaños de las pieles eran muy variados, lo que quiere decir que los formatos de los libros también eran muy variados ya que dependían del tamaño de la piel. Por regla general de cada piel se obtenían cuatro bifolios formando un cuaderno de ocho hojas que recibía la denominación de cuaternión. El pergamino mantenía perfectamente diferenciados ambas partes de la piel. Al formar el cuaderno encajando unos bifolios dentro de otros procuraban que la capa externa quedase frente a otra de pelo y la de la carne quedara enfrentada a la de carne quedando hacia fuera los dos lados del pelo (externos). Para trazar el reglado o pautado se perforaba previamente en la hoja del pergamino y sus márgenes, unos puntos que servían para delimitar la caja de escritura. En los laterales se marcaban tantos puntos como líneas o renglones tuviera la página. Puntos que servían como referencia para trazar las líneas. La operación de punteado se solía hacer con un punzón. Objeto de punta seca. Posteriormente se marcaban varias hojas por la parte de la carne. El texto podía disponerse a línea tirada, continua o en columnas. Después del punteado y rayado se procedía a la copia del texto, que solía ser realizada por los copistas o amanuenses. Dejando en blanco los huecos para iniciales, viñetas, adornos, títulos y miniaturas que se solían rellenar posteriormente por copistas especializadas que recibían la denominación de crisógrafos, miniaturistas o iluminadores. Una vez escrito el libro se cosían los cuadernos, uniéndolos con una tira de cuero al lomo del libro. Estas tiras recibían el nombre de nervios y se forraban con dos tallas muy fuertes en las cuales se solían incrustar adornos metálicos como clavos (cabujones y ballones), esquinas y cierres. El resto de la piel se decoraba con hierros de estilos de la época mediante una técnica denominada gofrado (estampación de la decoración en seco). Los más ricos iban decorados mediante el repujado, decoración en relieve.
Las encuadernaciones editoriales de la época llevaban una media encuadernación. Se recubrían una media piel que cubría el lomo del libro y parte de la tapa dejando el resto a la vista. Las encuadernaciones bizantinas eran las más lujosas. Estaban recubiertas con planchas de marfil, plata y oro y piedras preciosas. Este material va a permitir un tipo de ilustración más en consecuencia con la época. Surge así la miniatura o iluminación. Esta palabra deriva del minium o minio que posteriormente pasó a significar cosa pequeña o delicada. Miniatura e iluminación son dos cosas distintas. Las iluminaciones están realizadas con estos colores a los cuales se les añade oro y plata de ley. Al principio las miniaturas decoraban solo la parte de arriba del libro, para posteriormente ir enriqueciendo con decoraciones la mayor parte de la hoja. Las tintas empleadas tenían la misma composición que los papiros (negro humo, o de carbón, sulfato de hierro para el texto).
El pergamino va poco a poco sustituyendo al papiro porque la materia prima podía conseguirse más fácilmente y con más ventajas como soporte. En un principio se va a mantener la forma de rollo pero el pergamino es menos flexible y no tiene capacidad para enrollarse. Esto les obliga a cortarlo y formar cuadernos, dando lugar al libro cuadrado o rectangular, que recibió el nombre de codex o códice. Era un material muy resistente y por lo tanto va a permitir la escritura por ambas caras. También los errores se van a poder eliminar borrando o raspando y escribiendo de nuevo sobre él. Cuando escasea el pergamino se idea el uso de los palimpsestos o codici rescripti, lo cual va a hacer desaparecer una gran cantidad de textos manuscritos de la antigüedad. El conocimiento o estudio de estos códices se empezó a realizar hace un siglo y medio por el cardenal Angel Mai que fue bibliotecario de la biblioteca Ambrosiana de Milán y más tarde de la Vaticana. En la actualidad la química facilita una serie de reactivos que permiten observar las tintas borradas siglos atrás. Estos reactivos están siendo sustituidos por unas lamparas ultravioletas que evitan los daños de los productos químicos. Muchas obras escritas en papiro fueron copiadas en pergamino. Esta copia recibe la denominación de codificación.
PAPEL: El papel es el soporte más general de todos los documentos conservados en archivos y bibliotecas. Al mismo tiempo que se desarrolla el rollo de papiro y el códice de pergamino se va a producir en China un invento que va a tener una importancia capital para la historia del libro de occidente: el papel.
        Ya en el tercer milenio antes de Cristo en China se realizaban producciones literarias con materiales diversos (hueso, concha de tortuga, las cañas de bambú, las tablillas enceradas…) En estas se empezaba a escribir por el ángulo superior derecho siguiendo verticalmente haciendo columnas de derecha a izquierda como se hace en los libros chinos de la actualidad. Apenas se han se han conservado algunos de estos manuscritos debido a la gran quema ordenada por el emperador en el año 213 a.C. como castigo a todos aquellos escritores que se habían atrevido a criticar su política. Pocos libros escapan a esta acción, pero si esta quema fue nefasta para la cultura por lo que supuso de destrucción, va a tener beneficios, ya que supone una actividad literaria más intensa, porque se luchó por reparar esta catástrofe recogiendo y publicando todo lo que pudo salvarse. Para esta tarea de recopilación no son suficientes los materiales existentes y se empiezan a utilizar otro materiales como la seda, de gran facilidad y tersura, pero muy caro. Así se inventa otro material con hilachos de seda que macerados se convertían en una fina pasta que después de seca daba una especie de lamina muy fina que recibe la denominación de papel, pero aún así es caro y tienen que buscar métodos más económicos. De esta forma se origina el papel obtenido de trapos de telas disueltas en agua. Será con el intercambio entre Oriente y Occidente cuando llegue el papel a Europa hacia el siglo X
El material de elaboración de los libros continúa siendo el pergamino aunque, a partir del siglo X, van a comenzar a aparecer fábricas de papel en la España musulmana, lugar que utilizará principalmente este soporte. En el resto de Europa tardó más en difundirse debido a que el pergamino era un material con producción suficiente y a que el papel era considerado como poco duradero. En España el libro cristiano más antiguo escrito en papel que se conserva es un Misal de rito mozárabe del siglo XI conservado en el monasterio de Silos, aunque sólo en parte. En el siglo XIV la gran producción de papel pasó de España a Italia. A la gran demanda de papel se pudo responder gracias al aumento de los cultivos de lino y cáñamo. Los fabriccantes firman sus papeles con marcas al agua. Durante la historia de la elaboración del papel el método de fabricación evoluciona constantemente. De Italia procede la sustitución de los martillos accionados manualmente por los de fuerza hidráulica. También se mejoró el desfibrado. A partir de la segunda mitad del siglo XVII estos mazos se sustituyen por un sistema de cuchillas que elimina más fibras. La pasta se compone de celulosa pura que es facilimente hidratable y deshidratable lo que hace que pierda calidad si no existe la humedad adecuada, tanto por exceso como por defecto.


ETAPA ARTESANAL-INDUSTRIAL
        En los últimos años del XVIII y primeros del XIX se produce otra innovación en la fabricación del papel al introducirse una máquina compuesta por rodillos que producirá un papel contínuo. Este papel tiene las fibras ordenadas  en sentido transversal que provocan que el papel se expanda de esa forma. En esta época también se introducen productos químicos en el papel para mejorar la presentación pero que reducen su calidad, como productos clorados que lo blanquean. A mediados del siglo XIX la demanda de papel no pueda ser atendida y se hace necesario un nuevo material de elboración. Este nuevo material serán los troncos de madera que dan orígen a tres tipos de pasta: mecánica, química y semiquímica
MECÁNICA: Es de baja calidad ya que su contenido de celulosa  es sólo de un 50% prevaleciendo las fibras vegetales. Se usa para periódicos en los que la durabilidad del papel no es necesaria.
QUÍMICA: La pasta química presenta muchos componentes químicos como los clorados o el alumbre que le hacen presentar un gran calidad pero su precio es elevado lo que provoca que se haga en raras ocasiones.
SEMIQUÍMICA: La pasta semiquímica tiene menos componentes químicos que la química pero tiene más calidad que la mecánica. Dentro de esta pasta se pueden clasificar diferentes tipos como el couché o el reciclado. El papel couché está especialmente indicado para la impresión de imágenes. El reciclado tiene una calidad pésima ya que tiene todos los defectos de la pasta vagetal. Estos dos tipos no están indicados para la conservación en archivos y bibliotecas.
El papel vegetal esta hecho a base de algodón y ácido sulfurico y fue muy utilizado para la realización de planos hasta que apareció el poliester.

LA ALTA EDAD MEDIA
        La desmembración política del Imperio y el descenso de la población conllevó evidentemente una desaparición del interés por la escritura, escaseando los calígrafos, disminuyendo la producción de libros, nuevos y copias. El libro durante la Edad Media fue copiado con calma por los monjes de los monasterios que una vez copiados pasaban a formar parte de las bibliotecas de los monasterios. El material escriptorio de esta época fue el pergamino, aunque resultaba muy caro. Por este motivo se procedió a la utilización de viejos códices que no tenían utilidad o estaban incompletos. Se borró la tinta mediante la utilización de disolventes como la leche o raspando sobre la propia piel. Se borraron principalmente textos de escritores paganos como “De República” de Cicerón, aunque también de cristianos. Las reproducciones, denominadas palimpsestos, han sido estudiadas en la actualidad mediante diversos sistemas como reactivos químicos que han dañado gravemente los pergaminos o métodos más inofensivos como rayos ultravioletas o infrarrojos. La carestía del pergamino también propició la aparición de la letra minúscula como método para escribir más en el mismo espacio. Otro fenómeno que apareció durante esta época fue el de las escrituras nacionales. Estas degradaciones de la escritura romana se producen por la dificultad de comunicación entre los diferentes países. Carlomagno promovió un renacimiento cultural, dentro del amplio territorio que conquistó, mediante la creación de escuelas para la corte y los clérigos. Además creó un nuevo tipo de letra con el nombre de Carolingia. Pero este esplendor cultural no iba a durar mucho más allá de su muerte.
        Posteriormente será la aparición del monasterio de Cluny en 910 y el resurgimiento de las ciudades lo que hará que la cultura salga de los monasterios y se instale de nuevo en parte de la sociedad.
CONFECCIÓN DEL LIBRO 
        Dentro de los monasterios se destinaba una habitación para la elaboración de las reproducciones, el scriptorium. Esta se colocaba en una parte del claustro o en un extremo de la iglesia. En los escritorios se escribían libros para el propio monasterio y en algunos casos para encargos o reyes. Se escribía en pergamino, aunque fuera de los monasterios se siguieron usando las tabletas de cera hasta el siglo XV o el papiro hasta el X.
        El pergamino se obtiene de la piel de corderos, cabras o terneras que proporcionaban las granjas de los monasterios. Como instrumento de escritura se empleó mayoritariamente el cálamo y la pluma de ave que principalmente provenía de pato, pelícano, buitre, cisne, urogallo, cuervo y muy en especial la de oca. La tinta era negra aunque podía ser de diferentes colores. Se obtenía del vitriolo, el color negro, y del ácido el rojizo.
La piel del pergamino se dividía en dos caras: la de pelo y la interior. La escritura se hacía con las caras enfrentadas para evitar diferencias en el acabado. Para la elaboración de los pliegos se preferían los cuaterniones, que daban 16 páginas y se obtenía de una sola piel. La altura de era de 5 a 4.
        El escriba recibía del pergamentarius unas hojas y escribía apoyándose en las rodillas sobre una tabla o directamente sobre la mesa. Cuando terminaba la copia del texto iniciaba su trabajo el iluminador que iba rellenando los huecos que le habían dejado libres. Terminadas la copia del texto y las ilustraciones, comenzaba la encuadernación.
LA BAJA EDAD MEDIA
        Una vez superado el cambio de milenio que provocó un gran pánico en la población de occidente se produjo una pequeña revolución que conllevó cambios en la sociedad y la cultura. Se produjo un aumento de la población que hizo que apareciesen las ciudades. En el campo aumentó la superficie cultivable. Dentro del ámbito cultural la producción de libros salió de los monasterios para introducirse en las catedrales de las ciudades, donde estaban apareciendo las universidades. Esto provocó un deseo de saber que los libros cristianos no podían cubrir en su totalidad. Así que se miró hacia la cultura musulmana que, localizada principalmente en España, servía como fuente de saber para disciplinas como las matemáticas o la medicina. Pero sus libros necesitaban ser traducidos al latín, lo que hizo necesaria la aparición de una nueva figura que tradujera los libros del árabe al latín. De tal manera en Toledo apareció la Escuela de Traductores. En las universidades, el libro, se convirtió en el medio de trabajo fundamental para todos los alumnos. De este modo los libros ya no sólo se copiaban en los monasterios sino que aparecieron copistas que trabajaban al servicio de las universidades o personalmente. Debido a esto evidentemente la producción de libros aumentó de forma considerable. Otra consecuencia fue la aparición de un nuevo tipo de letra, la gótica, que tenía unos rasgos más simples para poder escribir con mayor rapidez ya que la demanda era mayor. Esta letra gótica era una evolución de la carolina.
LIBRO IMPRESO
        Con el aumento de la población y de las ciudades en las que se concentraba la cultura con las catedrales y universidades la necesidad de libros aumentó de forma considerable haciéndose necesario un nuevo sistema de reproducción de libros ya que las copias manuales, a pesar del aumento de los amanuenses, no daban abasto para la gran demanda de libros. El invento que solucionó esto fue encontrado por Juan de Gutemberg a mediados del siglo XV en la ciudad alemana de Maguncia.
        Antes de la invención de Gutemberg, a principios del siglo XV, en los Países Bajos ya se estaban imprimiendo pequeñas hojas con imágenes religiosas mediante el método de la xilografía. Estas hojas se fueron juntando en pequeños cuadernos que dieron forma a los primeros libros impresos como la “Biblia de los Pobres” . Es en 1456 cuando aparece la Biblia de Gutemberg considerada como el primer libro impreso aunque en este ejemplar no aparece ni el lugar, ni la fecha, ni el autor de la impresión. Para dar con este invento, Juan de Gutemberg, tuvo que hacer frente a muchos problemas de tipo técnico y económico durante más de veinte años. Entre los problemas de tipo técnico estaba el conseguir un metal que sirviera para tallar los tipos y para que se impregnaran de imprenta, necesitaba que todos los tipos tuvieran la misma altura y fueran móviles y a la vez se fijaran a una placa sobre la que se pasara el papel. De los problemas económicos hizo frente gracias a la ayuda de capitalistas como Juan Fust que le aportaron dinero en préstamo para poder pagar a sus empleados y los materiales que necesitó durante los años que le llevó la elaboración del invento. A pesar de esto Fust se quedó con todo lo comprado y elaborado por Gutemberg tras la impresión de la Biblia sin que pudiera vender ningún ejemplar debido a que Gutemberg no pagó un préstamo.
        Este primer libro impreso tiene como principales características el estar compuesta de 42 líneas, por lo que también recibe esa denominación. Esta compuesta por 2 volúmenes de 1.284 hojas impresas en dos columnas en las que se dejaron espacios para rellenarlos con las letras capitales por el iluminador. Se imprimieron 127 ediciones.
EXPANSIÓN DE LA IMPRENTA
        Tras las primeras ediciones fueron apareciendo numerosos impresores que se dedicaron a esta nueva tarea. Las primeras personas salieron de las que se relacionaron con Gutemberg, una vez aprendida la técnica. Así rápidamente aparecieron talleres en las principales ciudades de Alemania como Colonia, Estrasburgo o Augsburgo, de tal manera que antes de terminar el siglo existían ya en Alemania más de 60 ciudades con imprenta.
        De Alemania la imprenta pasa a Italia, sede de la Iglesia y del humanismo renacentista. Las ciudades que primero recibieron el invento revolucionario fueron Roma, Venecia, Florencia y Milán. Entre estas destacaba el taller de Aldo Manucio en Venecia. Esta ciudad era uno de los principales centros editores ya que contaba con 150 talleres una producción en torno a los 4.000 libros en el siglo XV.
        En Francia la imprenta se implanta en 1470 en la universidad de la Sorbona debido a la necesidad de libros para los estudiantes. El retraso en Francia se debió a la oposición de los comerciantes que vivían de los manuscritos. El rector de la universidad y el bibliotecario fueron los que se ocuparon de adquirirla, mientras encargaron su administración a tres alemanes. Otra ciudad francesa donde la imprenta cobró importancia fue Lion, donde las principales impresiones se dedicaron a libros laicos o Libros de Horas y que tuvo gran éxito debido a que la ciudad era un cruce de caminos. Así se establecieron 39 ciudades en toda Francia.
        En los Países Bajos la imprenta apareció en 1473 en las ciudades de Amberes y Alost. Posteriormente fueron las ciudades de Brujas, Lovaina, Bruselas y Amberes que estaba considerado como el centro impresor más importante de la zona.
        En Inglaterra el primer impresor fue un holandés comerciante de paños que se estableció en la Abadía de Westminister en 1477. En Portugal el primer libro impreso es una Torá en hebreo en 1487 en la ciudad de Faro. Otros talleres se instalaron en Leira, Chaves, Oporto o Lisboa. 
ESPAÑA
        En España la llegada de la imprenta tiene unas características principales. Llega con cierto retraso, en la década de los 70, debido a la posición periférica de la península y la falta de grandes universidades o núcleos urbanos. Los primeros impresores son evidentemente alemanes . Llega proveniente de Italia, por lo que se usan tipos romanos que eran los utilizados allí y no los góticos que se utilizaban en el resto de Europa, debido a la gran relación entre los dos países.
Las discusiones sobre cual fue la primera impresión llevada a cabo en España han sido continuas a lo largo de la historia, normalmente en función del origen de quién lo decía. Aún así hoy en día ya se ha establecido una hipótesis aceptada sobre este tema. El primer libro impreso en España, se imprime en Segovia en el año 1472, es el “Sinodal de Aguilafuente”, escrito por Juan Parix de Heidelberg, en el que se contienen las actas de un sínodo celebrado en ese mismo pueblo el verano de ese mismo año. El que la impresión se produjese en Segovia y no en otras ciudades con más relación comercial con el Mediterráneo puede estar vinculado a los viajes que el obispo de Segovia, Juan Arias de Ávila, hizo a Roma en los que conoció varios impresores, consiguiendo que viniera en este caso Juan Parix que se estableció en Segovia por 5 o 6 años antes de partir hacia Touluse. Además del taller de Segovia hay noticias de otros en Barcelona, Zaragoza y Valencia que operaban por el mismo tiempo y en los que se imprimen obras como  Rudimenta Gramaticae (1475), de Perottus, por Juan de Salzburgo o, Manipulus Curatorum (1475), de Guido Monte Rhoterio en Zaragoza por Mateo Flander. Botel y Hurus imprimen también Fori Aragonum en Zaragoza. En Valencia el taller de Jacobo Vitzlant imprime Obres y trobes en lahors de la Verge Maria, una Biblia en Valenciano y Suma Pars 3 de Santo Tomás. También Nicolás de Spindeler que imprime Tirant lo Blanch (1490). En Sevilla aparecen los primeros impresores españoles representados en las figuras de Antonio Martínez, Alfonso del Puerto y Bartolomé Segura que imprimen un Repertorium de Alfonso Díaz del Montalbo, un Sacramental de Clemente Sanchez Verdial y una Crónica de España de Diego de Valera. Pablo de Colonia imprime un Vocabulario Universal en Latín y Romance. En Salamanca la actividad impresora surge a partir de 1480 con destino a los estudiantes en las que no se nombra al editor. Los temas están relacionados con la Gramática y se editaron en torno a 135. En Toledo nos vamos a encontrar con Pedro Hagenbach que a requerimientos del Cardenal Cisneros va a editar el “Misal Toledano” en 1498. En Burgos Fadrique de Basilea va a imprimir la edición más antigua conservada de La Celestina.
Fueron 26 en total las ciudades en las que hubo imprenta durante el siglo XV.
CARACTERÍSTICAS DE LOS INCUNABLES
         Los incunables van a surgir a imagen y semejanza de los manuscritos para evitar llamar mucho la atención de los lectores por si temían un nuevo sistema. Aún así poco a poco van a ir diferenciándose en varias características. En el libro impreso se utilizó fundamentalmente el papel en detrimento del pergamino que quedó relegado a ediciones de lujo y personales. El formato irá disminuyendo para buscar una mayor manejabilidad y comodidad en la lectura, apareciendo así formatos como la cuarta, cuartilla, octavo o folio. La letra utilizada será principalmente la humanística o romana que se usaba en Italia y que después, gracias al prestigio cultural de Italia, será utilizada en España y en el resto de Europa. Otro adelanto fundamental de los incunables es la aparición de la portada en la que se incluyen los datos principales del libro (autor, impresor, editor, año de impresión, lugar). Además con el tiempo se incluyen hojas entre la portada y el texto para evitar que se manche y en las que se incluyen también los datos de libro. Con los editores y impresores aparecen las marcas comerciales con sus insignias identificadoras. La paginación se introduce en los cuadernillos y hojas con el fin de facilitar la tarea al encuadernador. Existían diferentes tipos como las signaturas, los reclamos o la foliación, que es como la paginación, que aparece después, pero por una sola cara. Las ilustraciones se hacían mediante grabados xilográficos que se imprimían simultáneamente al texto.
COMERCIO Y PRODUCCIÓN DEL LIBRO
        La imprenta supone un Renacimiento del comercio del libro en Europa que se ve favorecido por un incipiente capitalismo y por la aparición de redes comerciales y ferias que fomentan la compra y lectura de libros, además la mayoría de libros se presentan escritos en latín, lengua culta y universal en esa época. Estas grandes redes tienen que estar apoyadas por una gran suma de dinero que corra con los gastos del taller, las maquinas, los empleados y los materiales. Así los impresores tienen que estar apoyados por personas o instituciones de los que surge la figura del editor.
        Los libros eran vendidos en las propias ciudades de impresión, pero posteriormente se crearon delegaciones comerciales en otras ciudades y se enviaba a representantes a ferias para conseguir libros mediante intercambio o compra y por supuesto venderlos. Con este mercado tan amplio aparecen los primeros problemas de piratería o de edición de dos obras simultáneas. Por esto en Venecia, una de las ciudades con más mercado, se empiezan a conceder licencias especiales para la impresión de obras con el fin de regular un poco la situación. Se producen así mismo ediciones de libros no vendidos que obliga a venderlos a saldo a mayoristas. La edición de los libros se hacía en un numero muy alto ya que la mayoría de la gente no sabía leer y otros no tenían interés. Se imprimieron alrededor de 10 millones de ejemplares para una población europea de 100 millones. ¾ partes estaban escritas en latín y un 10% en Italiano, seguido del Alemán y el Francés. El castellano era 1´2%. El tema era religioso en un 45% y literario en un 30%.
ENCUADERNACIÓN
        La encuadernación hace preciso de un especialista en los talleres de impresión. Con el aumento del numero de ediciones de los libros es necesario que las encuadernaciones sean más rápidas y económicas. Por esto se sustituye el repujado y gofrado a partir de metales por encuadernaciones decoradas mediante planchas con motivos de santos o piadosos. Cuando la cubierta era demasiado grande se hacía en varias ocasiones rellenando los espacios en blanco con decoración basándose en filetes y pequeños trozos de metal. Esto fue típico de Holanda. En Alemania mientras se decoraban las cubiertas con un rombo que se decoraba en la parte interior con pequeña citas bíblicas, hierros o el nombre del encuadernador. Esta se utilizará posteriormente en Francia e Inglaterra. En Italia el tipo de encuadernación se verá influido por la cultura persa que entra en contacto desde Venecia. Las encuadernaciones de influencia islámica se caracterizan por la utilización de arabescos y decoración similar a la de las alfombras persas con un tema en el centro y otros similares en las esquinas. En España destacan las encuadernaciones mudéjares consistentes en una serie de rosetones entrelazados.  
EL SIGLO XVI
        El año 1500 fue elegido como fin del periodo de producción de libros incunables, no debido a un cambio drástico de la presentación de los libros sino más bien al cambio de siglo.
ITALIA
        Durante este siglo habrá un taller que destacará sobre los demás por su extensa producción y por las novedades introducidas en la confección de libros, creando nuevos tipos de letras y formatos, aunque lo más importante de todo sea el carácter intelectual de su producción que no nació con propósitos económicos, sino con el deseo de poner al alcance de los limitados recursos económicos de muchas personas cultas y sensibles, con capacidad para entenderlos y asimilarlos, buenas ediciones de los mejores autores. Al taller de Aldo Manucio le corresponde el primer puesto en la historia entre editores educadores. Una de sus obras más bellas quizá sea el “Sueño de Polifilo”, del monje Francisco Colonna (1499). La colección de clásicos latinos e italianos (Virgilio, Horacio, Petrarca, Dante…) en formato tabla le dio la mayor fama. Para realizar esta colección encarga un nuevo tipo de letra que le permita más densidad en las páginas. Así crea la Cursiva, Itálica o Bastardilla. Con esta colección Aldo pretende crear un nuevo tipo de lectura más personal que permite comprar el libro puesto que el precio se abarata. Esta figura es fundamental para la historia del libro puesto que crea un nuevo tipo de libro, el carácter individual de su empresa y la lectura accesible a más clases sociales. Otros editores fueron Antonio Blado, Gabriel Gioliti y la familia Giunta en Florencia que trata de competir con Aldo Manucio imprimiendo una colección de autores clásicos en el mismo formato que la del escritor veneciano.
ALEMANIA 
En Alemania la edición de libros tuvo una gran influencia en la difusión de la Reforma. El interés por la literatura de carácter ideológico, religioso y político va a provocar un gran interés en los editores que verán crecer la demanda de libros de este tipo. Uno de los autores fundamentales de este periodo es Erasmo de Rotterdam que va escribir muchas obras y traducir otras tantas para el que trabajó el editor Juan Frabben. Las ideas separatistas y reformistas se van a ver favorecidas por la situación económica de Alemania que se convierte en el país más floreciente de Europa.
En la ciudad de Wittemberg se va a centrar la impresión de los libros de ideología reformista con los discursos de Lutero, ya que vivía allí. El primer impresor de esta ciudad es Johann Grunenberg que se inició sin recursos para atender la creciente demanda de obras del reformador. Apareció un segundo taller al cargo de Melchior Lotter que imprime la traducción del Antiguo Testamento ilustrada con 21 grabados. Hans Luft hace la primera impresión de la Biblia completa por Lutero. Otros centros impresores en Alemania son Haubsbrugo y Frankfurt donde se celebran anualmente dos ferias de mucha importancia que llevaba a los libreros a hacer catálogos para facilitar la venta. Las encuadernaciones de esta época tienen bastante importancia debido ya que se introducen técnicas nuevas y se eliminan elementos tradicionales como los nervios.
FRANCIA
        En Francia los libros publicados fueron de gran calidad, además introdujeron nuevos tipos creados por artistas de prestigio como Robert Granjon, creador de la civilité o Claude Garamond que crea los tipos que hoy en día llevan sus nombre. Los principales centros impresores son Paris y Lion. En Paris se imprimen libros para los universitarios, mientras que en Lion, la familia Estienne edita con buena calidad. En Lion se publican obras de todo tipo de literatura pero su mayor importancia es debida al derecho canónico. Como consecuencia de las luchas de los Hugonotes y Calvinos la producción de libros disminuirá en la segunda mitad del siglo. Muchos impresores son perseguidos por sus ideas.
PAÍSES BAJOS
         Aquí Carlos V había prohibido las publicaciones heréticas y por esta causa muchos impresores fueron perseguidos. La ciudad más importante era Amberes, donde se estableció el impresor más trascendental de esta época: Cristóbal Plantino. Llegó a disponer de 22 máquinas impresoras que consiguió con el apoyo de la familia Van Bombrghen. Tuvo una estrecha relación con España como lo demuestran obras como la Biblia Políglota de Benito Arias Montano (1528-1578) o los libros de rezos para uso de los eclesiásticos españoles. Esta Biblia la puede hacer gracias al apoyo económico de Felipe II que ejerció de mecenas. El rey exige que sea revisada por Benito Arias Montano para evitar críticas de católicos. Se imprimen 1200 ejemplares. La casa de Plantino seguirá imprimiendo hasta el siglo XIX y tras la muerte del fundador será el yerno el que continúe al frente del taller.
INGLATERRA
        Aquí la imprenta se va a desarrollar con mayor lentitud. A principios de siglo solo existían 5 imprentas que no podían responder a toda la demanda que se les exigía. De esta forma se importaron muchas Biblias de otros países, debido también a que su lectura en inglés estaba prohibida. Para poder controlar los libros se va a crear la Compañía de Libreros que eran los únicos que estaban autorizados por el rey para efectuar impresiones. Las únicas ciudades autorizadas para imprimir eran las de Londres, Oxford y Cambridge cuyas universidades sólo podían tener una imprenta.
ESPAÑA
        De esta época destaca la Biblia Políglota Complutense patrocinada por el Cardenal Cisneros que la manda elaborar en Alcalá de Henares debido a los especialistas que residían allí vinculados a la universidad. Para la impresión se llamó a Arnao Guillem de Brocar. Está compuesta por 4 volúmenes con presentación e impresión un poco retrasada para la época. La Letra es gótica, el papel de mala calidad y el formato grande.
        Los impresores españoles no fueron muy importantes y sus obras se destinaban principalmente a la exportación. En Salamanca habrá impresores extranjeros como en la mayoría de la península. Portonaris, Juan de Junta y Juan de Porras.
AMÉRICA
        Aquí los libros o amtl se hacían con un papel especial, el amaté. Tenían forma circular con estructura de acordeón. Como el Codex de Dresde. Los impresores son de origen español.

SIGLO XVII
        Durante este siglo la actividad libraria va a entrar en crisis debido a diversos factores. Las guerras de religión van a causar una gran crisis económica y social. La de las ediciones de libros clásicos y religiosos que formaban el 75% de las ventas son las principales causas. Esto no va a poder ser compensado por el auge de las literaturas nacionales que durante esta época alcanzan su esplendor con autores como Lope de Vega, Calderón en España, Shakspeare en Inglaterra o Moliere en Francia.
        Los libros en esta época se publican con muy mala calidad, mal papel, tratando de abaratar precios para conseguir un público de mayor numero. Este nuevo público al no saber leer necesita unas lecturas más sencillas. Por esta causa van a aparecer los denominados folletos o “relaciones de sucesos”, son de carácter informativo o polémico. Aparecen las primeras publicaciones periódicas y las revistas científicas. En esta época los gobernantes se dan cuenta de la trascendencia de las publicaciones impresas en el panorama ideológico e imponen la censura.
ALEMANIA
        En Alemania los enfrentamientos entre católicos y protestantes provoca la polarización del país centrándose en diferentes ciudades la producción en función de la ideología predominante. Además la decadencia económica provocada por la Guerra de los 30 años provocan la decadencia del libro alemán que dejará su corona en manos de los Países Bajos.
PAÍSES BAJOS
        Aquí continúa la predominancia de la casa Plantino que compite con los Elzemiros. Este nuevo taller lo había fundado un encuadernador de Plantino que había emigrado por motivos religiosos. Su fama se debe a la ediión de clásicos endoceavos. Editan obras de la época con no muy buena calidad y a veces sin permiso del autor. En Holanda también toma gran importancia la cartografía. La casa Plantino durante esta época combia de nombre a Mareto. Esta casa para los mapas toma la decisión de hacerlos con plancha de cobre, lo que provoca que sea más lento pero más preciso. Sse generalizan los frontispicios.
FRANCIA
        En Francia las luchas religiosas van a terminar con el triunfo de los católicos. Los reyes van a ver reforzado su poder y van a editar leyes con las que limitan la edición de libros y dictar la pena de muerte para todos los impresores que no esten de acuerdo  con sus ideas. El papel es recargado con muchos impuestos por lo que durante el siglo XVII las obras van a ser de mala calidad, impresas en un papel pobre. Además este encarecimiento solo permite imprimir a los impresores que tuvieran dinero por lo que muchos otros no pdrán hacerlo y se verán abocados a cerrar su negocio. El impresor más mportante de esta época fue Sebastián de Craimoisy que fue el gran protegido por parte del Cardenal Richelieu quién lo nombró director de la Imprimerie Royal. A demás del taller que poseía durante su carrera de impresor se ocupó de otros 6 y el real. Esta contradicción con el estado general de los impresores se debe a que Craimoisy tenía muchas influencias políticas que le daban varios permisos para imprimir. La Imprimerie Roya fue creadacomo instrumento de propaganda politica del Rey al igual que se había hecho en otros países como en Amberes con los Austrias y la Casa Plantino. La primera obra de Craimoisy fue “Imitatio Christi” de Tomás de Kempis. Otras fueron “Ad usum Delphini” u obras de San Bernardo. Para completar la belleza de estas ediciones el rey mandó diseñar una nueva letra, ”Romain de Roi”.
INGLATERRA
        La actividad de la imprenta en Inglaterra está muy controlada por el Gobierno que teme su intervención en las crisis rreligiosas. La tipografía de esta época es de una calidad ínfima. En las colonias inglesas la imprenta llego un siglo después de que lo hiciera en Méjico.
ESPAÑA
        Al igual que en el resto de Europa, en España la impresión de libros se va a ver limitada por la labor de la censura. En España, además del gobierno, será la Inquisición la que prohiba un mayor número de libros. Pero las numerosas publicaciones de libros van a hacer difícil la tarea de control, por lo que se empiezan a hacer catálogos de libros prohibidos y se establecen comisiones de asesores para el control de publicaciones. Ya desde los tiepos de Felipe II  las imprentas habían caido en una grave crisis. Los impresores carecían de dinero y trabajo y se dedicaban a publicaciones menores. Además la cas Plantino gozaba de la exclusiva para los libros de rezos y litúrgicos para España y las Indias con lo que a los libreros nacionales la única ocupación que les que daba era las encuadernaciones. Por esto las obras publicadas durante esta época son de mala calidad. Aún así la imprenta de Madrid cobra gran importancia, ya que se convierte en capital en esta época. Las imprentas de la Corona de Aragón (Barcelona, Valencia y Zaragoza) y otras ciudades como Salamanca, Burgos, Valladolid… también tuvieron cierta actividad.
PUBLICACIONES PERIÓDICAS
        Desde la Edad Media se había estado utilizando el papel como medio de información. Pero es en el siglo XVI cuando se establece de forma más seria y frecuente. En la feria de Frankfurt comienzana aparecer los repertorios de noticias de publicación bianual en los que se recogían las noticias de cada semestre, se denominaban “Messrelationem”(1588-1598). Otros antecedentes más próximos de nuestros periódicos son los “Avisa” o “Relationem” de publicación semanal y escritos en alemán que posteriormente se expanderien por el resto de Europa tomando otros nombres como “Gazette” o “Corantos” en Italia, “Nouvelle” en Francia. Recogían noticias de toda Europa e iban acompañadas de algún mapa o grabado. Estas publicaciones pronto fueron aprovechadas por los gobiernos para que publicaran noticias en su beneficio.
También aparecieron catálogos de libros publicados y publicaciones de crónica social.
En ESPAÑA las publicacioes periódicas aparecieron con algo de retraso por el miedo de los gobernantes. La primera publicación fue la Nueva Gaceta (1661). Constaba de 8 páginas y tenía una periodicidad mensual. Tien cierto éxito y pronto aparecen más como la Gaceta de Madrid que fue copiada en Sevilla, Valencia…
SIGLO XVIII. EUROPA
        Este es el siglo de las luces en Europa, el de la Ilustración. Durante este siglo, y como contraste al anterior, la edición de libros se va a caracterizar por un cambio en la apariencia del libro que afecta a todos sus componentes para bien. Los centros cultrales ya no son sólo las universidades sino que será en los cafés y academias de amigos donde se reúnan para discutir sobre cuestiones científicas y no religiosas. Al igual que esto los libros ya no son en Latín sino que la mayoría se publican en las lenguas nacionales lo que pone barreras al conocimiento internacional pero expande el conocimiento interior con temas científicos y no religiosos. Esta nueva sociedad que se interesaba propició la aparición de enciclopedias y diccionarios enciclopédicos. Así la principal obra del siglo será la “Encyclopedie” (1751) de D´Alembert y Diderot. Esta obra quedó compuesta por 35 volúmenes de texto y láminas y suscitó un gran interés en las clases cultas de entonces.  
        Los libros franceses de entonces aumentaron su demanda a lo largo del siglo debiedo al aumento de lectores. Existían dos tipos de literatura entonces; la científica dedicada a los filósofos ilustrados y la literatura galante o erótica que se recrea en la representación de escenas graciosas e intelectualmente bajas. El lujo que caracterizaba la sociedad quedó reflejado en los libros que fueron impresos con materiales de calidad e impresiones e ilustraciones notables tanto dentro como fuera del texto. Así las ilustraciones cobran una gran importancia sobretodo en el tercer cuarto del siglo cuando triunfa el estilo rococó.
INGLATERRA
        Renacimiento Literario. Se editan libros que leen un gran numero de lectores debido a la pujanza económica. La sed de lectura también impulsará la prensa. La figura más imprtante de la tipografía inglesa es John Baskerville.
En Italia Giambattista Bodoni.
ESPAÑA
Se crearon las acedemias al servicio de la cultura. El género periodístico es el que tiene más aceptación. La novela, poesía oteatro casi no existen, siendo la literatura didáctica la que tiene más acptación. Los libros de rezo se volvieron a imprimir en España. Carlos III fue el gran monarca protector de la imprenta. Los grandes impresores de esta época son Ibarra y Antonio Sancha

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